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24/10/2012

¡¡¡ ES LA HORA DEL BAÑO !!!

Todos sabemos que el baño es parte indispensable de la salud de nuestro perro, ayudará a evitar los malos olores, las infecciones y contribuirá a la higiene de nuestra casa. Además, el lavado nos ayudará a detectar cualquier posible problema que nos indique que la salud de su pelo o piel no es la óptima.

 

No obstante, a veces nos surgen dudas tales como: "Lavé el mes pasado a mi perro y ya está sucio, ¿le puedo lavar otra vez?", "¿cuál es la temperatura ideal del agua para bañar a un perro?", "¿puedo usar cualquier champú?", "¿por dónde empiezo?".

Vamos a tratar de aclarar algunos puntos y dar respuesta a estas preguntas.

 

-La periodicidad del baño-

Antes de entrar materia debemos hablar sobre la periodicidad de los baños.

Existe diversidad de opiniones al respecto. Hay expertos que opinan que no es conveniente bañar con frecuencia a los perros, ya que su olor es para ellos un medio de comunicación y lo que es más importante, su seña de identidad.

Pero también existen los que opinan que, como mascotas domésticas que son, al estar en contacto permanente con humanos es necesario mantener unos niveles mínimos de higiene.

De lo que no cabe duda es de que cuando un perro está en casa, es más agradable que esté limpio y que huela bien, pero, por encima de esta afirmación, están las necesidades individuales de cada animal y dueño.

Sin embargo, si no lo tienes claro, consulta a tu veterinario y él te indicará el nivel de cuidados y frecuencia de los baños que requiera tu perro.

Si bien se pueden administrar baños regularmente a los perros, esto no debe hacerse de forma muy continuada, ya que podría afectar negativamente a su salud.

Si nuestro perro se ensucia mucho por su actividad o por los lugares por los que transita, una buena  opción es usar un champú sin aclarado, que nos facilitará la labor de mantenerlo limpio con un menor esfuerzo.

No obstante, conviene seguir una serie de consejos para que el baño no resulte perjudicial para su salud.

 

-La elección del champú. ¿Porqué usar un champú específico para perros?-

En muchas ocasiones te habrás preguntado si puedes usar un champú de uso específico para humanos con nuestro perro. La respuesta es NO y aquí te aclararemos el porqué.

Como en otros animales, el pelo de los perros está provisto de una grasa especial que le proporciona lubricación, sedosidad y evita que la piel se les reseque y provoque la aparición de caspa.

Además, cada perro tiene un tipo de pelo diferente y por consiguiente, distintas necesidades.

Es importante tener claro que no todo lo que es bueno para los humanos lo es para nuestro perro, y en el caso del champú para humanos, tenemos un claro ejemplo, ya que los perros tienen la piel muy sensible.

La piel humana tiene un pH de 5,5, mientras que la de los perros puede llegar al 7,5. De manera que un champú para humanos puede resultar peligroso para su piel.

En la actualidad, existen en el mercado tal variedad champús específicos para perros, que podríamos decir que se adaptan a las necesidades de todas las razas.

Podemos encontrar  champús desenredantes, para pelo negro, para pelo blanco, acondicionadores, etc.

Por último, recordar que es recomendable utilizar de vez en cuando un champú antiparasitario.

 

-Pasos a seguir-

El baño puede convertirse en una situación de mucho stress para nuestro perro, por lo que debemos tratar de acostumbrarlo desde una edad temprana, introduciéndolo en las labores de aseo progresivamente para evitar que se convierta en una experiencia traumática.

Para ello haremos especial hincapié en: mostrarle el ruido que hace el secador, para que no lo vea como una amenaza; bañarlo en un lugar que no sea resbaladizo y que le proporcione la mayor seguridad de agarre; poner el agua a una temperatura que le resulte agradable; hablarle para tranquilizarle y darle a entender que el baño es algo bueno y que lo está haciendo muy bien.

Aun cuando nuestro perro ya esté acostumbrado y sea adulto, trataremos de planificar el baño para cuando esté tranquilo y relajado.

Un paso previo al baño, consiste en abrir el pelo y deshacer los nudos haciendo uso, en caso necesario, de un peine quitanudos, pero evitando siempre cortar o arrancarlos.

De esta forma evitaremos el acúmulo de suciedad, ganando el baño en efectividad y facilitando, en última instancia, el secado y cepillado.

Otro factor importante es la temperatura del agua del baño. Para garantizar el confort y tranquilidad de nuestro perro, la temperatura del agua deberá ser un poco superior a la temperatura corporal del mismo. Dado que la temperatura normal de un perro es de entre 38.5ºC y 39.2ºC, el agua deberá estar, aproximadamente, a unos 40ºC.

Para evitar que el perro se resbale en la bañera, podemos aplicar en las almohadillas de las patas una cera tipo Paw Wax que, además de prevenir el deslizamiento en la bañera, protegerá sus almohadillas evitando el daño producido por grava, asfalto, nieve, hielo y cualquier tipo de superficie dura.

Comenzaremos humedeciendo el pelo con una jarra o ducha, asegurándonos de que el agua penetre hasta mojar la piel.

Si el champú es muy concentrado o espeso, es recomendable rebajarlo con agua para una mejor aplicación.

Esparciremos el champú por el lomo y cola, extendiéndolo hasta las patas, dejando la cabeza para el último momento, frotando hasta generar espuma y masajeando en la dirección contraria al crecimiento del pelo para eliminar toda la suciedad.

Cuando hayamos terminado con el cuerpo y patas, se procederá al lavado de la cabeza, extremando las precauciones para evitar que entre agua y/o jabón en sus ojos u oídos.

A continuación, debemos aclarar el champú con abundante agua, evitando dejar restos, ya que éstos pueden producir algún tipo de irritación o trastorno en la piel.

*Si tu perro tiene el pelo largo, después del champú puedes utilizar un acondicionador que, aunque no sea imprescindible, aportará un brillo y sedosidad extra al manto.

Y si todo esto te parece muy complicado, puedes probar el  Sistema Rápido de Baño Oster que incorpora un novedoso sistema de mezclado con el que obtendrás la cantidad justa de agua y champú, a la vez que le aplicas un suave masaje en tan solo 3 minutos.

El siguiente paso es el secado. Lo ideal es utilizar un secador, ya que es el medio más rápido y eficaz, que evitará que la humedad persista en el pelo demasiado tiempo.

Pero antes de esto, y para evitar stress al perro, emplearemos una toalla en el sentido del crecimiento del pelo, con la que quitaremos la mayor parte del agua y aprovecharemos para darle un suave masaje que ayudará a relajarle. Tendremos especial cuidado en secar los pliegues de la piel y entre los dedos para evitar enfermedades, principalmente las producidas por hongos.

Para terminar, procederemos a peinar y cepillar al perro para quitarle los nudos y dejarle el manto en perfectas condiciones.

Y para darle el toque final, puedes aplicarle un poco de colonia sin alcohol.

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